Transitar por las calles de «BAGUA CAPITAL» es una odisea, a pie, en
moto lineal, moto taxi u cualquier otro vehículo.
Para
llegar a un lugar determinado que se ubica en
las calles céntricas o periféricas, hay que guiarse por GPS, buscar un
guía, sortear pasadizos, peor cuando ha llovido, taparse las narices cuando no
ha llovido por la polvareda que levantan los vehículos, saltar para llegar a una
vereda, o buscar piedras para pisarse, etc.
A
comienzos del año 1979, o sea hace más de 35 años, cuando recorríamos esta
maltratada ciudad, sus calles eran casi lo mismo, aunque sin cemento, eran más
transitables. Desde aquellos años, ha de resultar increíble para quienes no
conocen a estos valientes pobladores, que con resignación disimulada, tienen
tanta capacidad para aguantar tremendos descuidos de tantos alcaldes
competentes o incompetentes que pudieron hacer mucho; pero MENOS ESO
que es la peor carta de presentación para una ciudad cuyos líderes suelen alzar
sus vocecitas cada vez que están en campañas electorales, pasadas las cuales,
vuelven a su redil sumisos, mansos y hasta cobardes para levantar su dedo
acusador y ponérselo en la frente de sus gobernantes.
Y muchos
nos echan la culpa a los medios de prensa, que no decimos nada; por eso la
presente nota y porque quienes nos leen permanentemente en esa ciudad, saben que por
estas páginas estuvimos siempre
pendientes de sus desastrosas calles, trasladando el reclamo de sus pobladores,
tal como lo certificamos en la presente, con la fotocopia de la caratula de
nuestra edición Nº 01, hace más de 35 años.
Nadie podrá ponernos el dedo para acusarnos
de silencio cómplice con sus gobernantes locales; porque aquí, vendemos
espacios de nuestras páginas, pero no se vende la línea periodística y mucho
menos, su Director.